Facultativos del Servicio de Urgencias del Hospital de Jerez han hecho llegar una carta dirigida a la Dirección Gerente y Jefa de Servicio de Urgencias:

Las Urgencias Hospitalarias son Unidades Asistenciales que soportan y asumen todos los días una gran presión asistencial, y que por sus características son generadoras de múltiples conflictos.

Desde hace ya un tiempo los profesionales del Servicio de Urgencias de este Hospital venimos notando un deterioro en la calidad laboral y asistencial, lo que está generando entre los profesionales gran preocupación. Tras los últimos hechos acaecidos creemos ética y moralmente necesario trasladar nuestras inquietudes a la dirección de este centro de una forma expresa y no limitándonos a la simple queja verbal y reiterada, que ninguna respuesta ha encontrado hasta ahora.

La atención diaria a nuestros pacientes en Urgencias es a menudo dura y extenuante, pero es nuestro trabajo. Para lo que no estamos preparados es para manejar situaciones y variables completamente inabordables para una persona.
Posiblemente esta carta suene a algo ya sabido, pero lo cierto es que hasta ahora no se le ha dado solución, por lo que seremos todo lo redundantes que sea necesario.

El volumen de pacientes que se atiende en este servicio es, a todas luces, inasumible e inmanejable. Atendemos diariamente entre 250 y 300 urgencias, y últimamente más de 300 bajo una falta de medios humanos y un importante déficit arquitectónico, lo que lleva, aunque lo nuestro sea vocacional, a una situación de miedo y ansiedad laboral.

Aunque es algo habitual, en los últimos meses la sobresaturación es brutal. Tenemos una observación llena al 120% casi por sistema, con una estancia media muy elevada que en ocasiones llega a las 48h, algo inadmisible por los profesionales, ya que además de no dar abasto, no se garantizan las condiciones de habitabilidad, higiene y medios humanos. La dirección del hospital utiliza la observación como una planta de hospitalización, lo que genera en las familias una falta de confianza y la pérdida total de la intimidad, y un considerable retraso en la valoración de los especialistas correspondientes.

Además en situaciones de sobresaturación, que vivimos prácticamente a diario, se utilizan salas de espera como improvisadas salas de tratamiento, con una ubicación distante en el servicio y una supervisión mínima… circunstancias que atentan directamente contra la seguridad del paciente, abocando clara y previsiblemente a situaciones muy peligrosas para la Salud Pública. Situaciones, todas éstas, conocidas por la dirección de este centro, que objetivamente depararán problemas y situaciones conflictivas.

De hecho esto ha llevado recientemente a varias situaciones desagradables de las que nosotros no podemos, bajo ningún concepto, hacernos responsables, porque no son secundarias exclusivamente a la praxis profesional sino que son provocadas por una carga asistencial desmesurada, y facilitadas por la falta de previsión.

Entendemos que la situación económica actual es delicada para todos y no vamos a pedir cosas imposibles ni nada que no sea razonable, pero lo que vivimos actualmente, ya de por si no es razonable.

hospital de jerez entradaRecientemente se ha implantado en nuestro servicio un nuevo sistema auspiciado por el Plan Andaluz de Urgencias y Emergencias (en adelante PAUE). Nosotros no somos expertos, ni hemos hecho un estudio profundo de los diversos sistemas organizativos de los servicios de urgencias pero si que somos personas críticas y sensatas, y conocemos en profundidad el ámbito en el que nos movemos. En primer lugar el sistema se implantó de forma brusca y sin consensuarlo con los profesionales que trabajamos en las Urgencias. Se hizo tras una visita no médica, sino política de alrededor de 2 h. de unos señores que trabajan en uno de los hospitales buque insignia del S.A.S. (Hospital Reina Sofía Córdoba) que tiene cuantitativamente la mejor dotación humana y económica de Andalucía. Decidieron utilizando a los JEFES DE SERVICIO de las Unidades de Cuidados Críticos responsables hasta ese momento de las Urgencias, la implantación “SI o SI ” del PAUE. Así es, de la noche a la mañana y sin tener en cuenta absolutamente para nada la opinión de los trabajadores implicados en tan importante cambio. Y lo que es más importante, se realiza sin haber hecho un estudio en profundidad y una adaptación a la idiosincrasia de nuestro centro.

El análisis de los servicios de urgencias de Andalucía se ha realizado de manera mecánica comparando números, lo cual está bien, pero no deja de ser muy poco preciso, porque los números esconden detrás circunstancias muy importantes. Tanto, que pueden suponer el fracaso absoluto de un plan como éste. No es lo mismo, por poner un ejemplo, un servicio con una zona separada dedicada exclusivamente a la atención al trauma, con otro en el que se adapten una consulta y una sala, y además se compartan celadores, aparato de rayos, y enfermería con RCP como ocurre aquí. En nuestro Hospital concretamente, nos llama poderosamente la atención la absoluta falta de sensibilidad de la dirección gerente para hacer una lectura crítica del PAUE y adaptarlo de la manera más óptima a nuestro medio, lo que nos hace pensar que las razones de su implantación son “PURAMENTE POLITICAS” sin tener en cuenta al profesional del servicio, las características de nuestro hospital y lo que es mas importante a los pacientes que necesitan de nuestra asistencia.

Lo que si ha hecho muy bien el PAUE ha sido poner sobre el tapete varios déficits absolutamente flagrantes de nuestro servicio, conocido por todos desde siempre, incluida la Gerencia, aunque recientemente se haya hecho la sorprendida incomprensiblemente. Lo interesante es que el PAUE los documenta.

Por un lado, el déficit de personal. En el informe pueden leer el déficit de personal que, oigan, no nosotros, sino los padres del plan dicen que tenemos, algo que ya reclamábamos clásicamente pero que por suerte ahora tenemos por escrito y bien documentado. Pero además, el Hospital Reina Sofía que abandera el nuevo sistema del PAUE atiende anualmente según la memoria anual a 125.000 personas y tienen en plantilla, según un artículo publicado por Dr Jiménez Murillo, a 46 facultativos… nosotros, atendemos 90.000 urgencias al año. Si hacemos una simple regla de tres tendríamos que tener contratados a 33,1 facultativos para igualarnos a ellos, sin embargo disponemos en plantilla de tan solo 25 facultativos.

En dicho hospital además, tienen un área específica de traumatología (en el nuestro hay una consulta, no sabemos si se le puede llamar área), dos consultas de patología banal (nosotros una), 11 consultas de patología medicoquirúrgica (nosotros 4 en el mejor de los casos), una consulta de críticos con 3 puestos y cubierta 24h por personal de críticos (nosotros utilizamos el personal de observación y trauma, y hay dos puestos), un área de observación con 31 camas y un área de sillones con 14 sillones (esto último muy parecido a nosotros, 26 camas de observación y 14 sillones), y disponen de 6 residentes de primer año y dos de segundo año más los de observación (nosotros tenemos dos residentes de primer año, los lunes uno de segundo, y en observación un residente mayor). Ya no hablamos del resto de profesionales implicados, del espacio físico, los medios, o las diferencias, que de buen seguro corren en nuestra contra, de trabajar o no en un Hospital de referencia. Tras todo esto no podemos comprender como no se tiene seriamente en cuenta una clara necesidad, y nos parece que el no hacerlo supone una dejación en las funciones de gestión.

Por otro lado, desde la implantación del PAUE ocurre algo sumamente interesante, y a su vez preocupantemente peligroso para la seguridad de la población. Los adjuntos estamos obligados a atender una consulta de Niveles Básicos (niveles de escasa complejidad que deben ser manejados sin pruebas complementarias) y otra de traumatología (en la que si que se ven pacientes de mayor complejidad, pero también se ven muchos pacientes con poca complejidad), en turnos de mañana y tarde. De modo que el resto de los pacientes, los realmente graves, son asumidos por un adjunto y dos residentes de primer año tutelados por otro adjunto. Esta situación como pueden comprender es increíblemente absurda, y cualquiera se puede dar cuenta de que raya con la lógica y el sentido común.

El REAL DECRETO 183/2008, de 8 de febrero, por el que se determinan y clasifican las especialidades en ciencias de la salud y se desarrollan y determinados aspectos del sistema de formación sanitaria especializada, en su artículo 15, La responsabilidad progresiva del residente, dice expresamente en su punto 3 “La supervisión de residentes de primer año será de presencia física y se llevará a cabo por los profesionales que presten servicios en los distintos dispositivos del centro o unidad por los que el personal en formación esté rotando o prestando servicios de atención continuada. Los mencionados especialistas visarán por escrito las altas, bajas y demás documentos relativos a las actividades asistenciales en las que intervengan los residentes de primer año…”. Teniendo en cuenta este precepto legal, debemos estar físicamente con el residente para poder llevarlo a cabo, ustedes nos dirán como podría realizarse esto teniendo que tutelar a dos residentes a la vez, siendo el día que menos pacientes asumen de inicio entre 8 y 10 historias.

Desde nuestro punto de vista, la ley es bastante clara y nos parece absolutamente justa. Creemos que sin más personal nos es imposible hacernos cargo de la docencia a los residentes. Pensamos que si no hay ningún cambio el servicio no cumple con los requisitos mínimos adecuados para garantizar la correcta atención a los residentes de primer año.

Tras todo lo expresado, sabemos que se ha ordenado reforzar la unidad en turnos de mañana, tarde, y noche. Lo cual está muy bien si no fuera porque una vez mas se pretende realizar este refuerzo apoyándose únicamente en nuestras espaldas, sin que suponga ninguna nueva contratación. Éste refuerzo, por si no se habían parado a pensarlo supone ni más ni menos que 726 horas más al mes, lo que implica una sobrecarga (29h, un 15% más por persona) absolutamente desmesurada e imposible de asumir por nuestra parte. Más aun, cuando los eventuales de este servicio han estado en todo momento haciendo, a pesar de su contrato al 75%, el 100% de las horas, con lo que la subida de los contratos al 100% en nuestro caso, tan sólo resolverá una situación totalmente injusta, pero no conllevará a un aumento de la capacidad laboral, pues ya se venía haciendo. Esta situación se podría resolver con la contratación de al menos 4-5 facultativos, que si bien no solucionan el problema en su totalidad, al menos darían algo de aire a esta situación/ambiente tan viciada.

En penúltimo lugar querríamos incidir en la falta de seguridad. Sufrimos de agresiones verbales continuas y físicas en algunas ocasiones. Situaciones que cualquier día tendremos que lamentar y que se podrían minimizar en bastante medida con unos pequeños ajustes que, también desde hace mucho tiempo, llevamos pidiendo. Necesitamos que el área de Urgencias deje de ser una zona de paso, para convertirse en lo que es, un Servicio. Para ello, se requiere de la instalación o redistribución de puertas, de un mejor sistema de identificación de paciente y familiares, y de la reasignación a la empresa de seguridad de una nueva competencia, la de controlar la entrada de familiares y pacientes.

Por último, queremos también, poner en relieve el sentimiento que reina entre nosotros de absoluto abandono. Creemos que es más que necesaria una relación física, directa y periódica con la gerencia de este hospital, y no limitada únicamente a momentos de tensión y circunstancias especiales.

Resumiendo:

  • No podemos asumir, de ninguna manera, los problemas y/o repercusiones legales que puedan surgir por la falta de previsión y la sobrecarga del servicio, delegándolos completamente a la Dirección Gerente.
  • No podemos asumir la correcta tutela de los residentes de primer año en las circunstancias actuales.
  • No creemos que sea lógica la aplicación del PAUE en nuestro ámbito sin realizar algunas modificaciones de éste.
  • Creemos que es preceptivo para la dirección de este centro una mayor agilidad en la previsión de posible situaciones de sobrecarga.
  • Creemos que para garantizar la seguridad del personal y una correcta labor asistencial, el Servicio de Urgencias debería dejar de ser una zona de paso y/o entrada al Hospital.

Posibilidades de mejora:

  • Creemos, que es prioritario adecuar el número de personal del servicio para poder afrontar con garantías suficientes el volumen de pacientes y la tutela de los residentes. Aunque no solucionaría el problema en su totalidad, el aumento de plantilla de entre 4-5 facultativos mejoraría ostensiblemente la calidad asistencial y aseguraría la correcta tutela de los residentes.
  • Creemos que el servicio necesita de una pequeña pero imprescindible remodelación arquitectónica para adecuarse correctamente al PAUE.
  • Creemos que una relación más cercana con la dirección Gerente depararía muy buenos resultados en un corto espacio de tiempo.
  • Creemos que deben instalarse dos nuevas puertas, o trasladar alguna de ellas, en los pasillos de urgencias, y que a la empresa de seguridad se le debe asignar la nueva competencia de controlar la entrada de todo el personal.