Tribuna libre de Darío García Vázquez, joven estudiante jerezano en contestación a Daniel González, concejal sevillano por Izquierda Unida que afirma que las imágenes que procesionan en Semana Santa son sólo muñecos

¡Basta ya!

Señor Daniel González Rojas, que lo de Rojas le viene al pelo, escribo y no lleno de odio como usted dice: Los que usamos “muñecos” como instrumentos para conectar con el mismo Dios decimos basta ya.

No le escribo porque quiera callar la llamada de Dios del Barrio de León. No le escribo porque use despectivamente el sustantivo muñecos para referirse a las imágenes a las que usted también alguna vez acompañó en Semana Santa. Ni siquiera le escribo a usted, no se vaya a sentir importante. Le escribo a la izquierda en sí, a los rojos que creo que les gusta más. Veo que son ustedes los que aún no han olvidado eso de las dos Españas ya que se os erecta cierta parte cada vez que oís ese calificativo. El odio es suyo, contra todo lo que envuelve a la tradición española. Que ironía que a los que se le llene la boca hablando de ciudadanía y democracia, precisamente gobiernen para su minoría y aún parezca que están intentando ganar alguna que otra guerra, guerra en la que nuestros abuelos ya se perdonaron lo que se tuvieran que perdonar. Que recuerde la izquierda que la mayoría española es católica -no como sus representantes en los ayuntamientos. La fe no se pacta, la fe se respeta.

Ustedes vienen controlando que en la educación pública- que significa de todos, no de vuestro electorado- se persiga a los cristianos y a los símbolos patrios. Yo mismo como muchos, en mi antiguo instituto tuve que aguantar que se pusiera en duda la existencia de Dios y se jactaran de ello y de los creyentes, gracias a la educación cristiana que me dieron mis padres supe no dejarme llevar por la ira y arremeter verbalmente contra aquellos que se sentían superiores a mí por mis creencias. También tuve que aguantar que se exaltara el día de nuestra autonomía pero no de nuestro país, que aún parece que nos pica ser españoles. Sin embargo, a más de un profesor no le importaba exaltar los valores republicanos y más de una vez tuve que madrugar para darme con una bandera en las sienes con la que se acometieron miles de ejecuciones en la guerra.

Es muy fácil atacar a aquellos que profesan la religión del perdón, pero bien que os bajáis los pantalones con los de Oriente Medio. Al fin y al cabo, la ideología de izquierdas se mueve por las modas, y la moda ahora es perseguir a los cristianos y a la fiesta de los toros. Basta ya de que os hayáis autoproclamado la ideología “buena” tan solo porque hayáis perdido una guerra que ni vivisteis, donde realmente perdieron todos.