Sabina Puértolas e Ismael Jordi protagonizan esta nueva producción del Teatro Villamarta que se estrena los días 29 y 31 de mayo

La ópera vuelve al Teatro Villamarta el próximo jueves día 29 y el sábado día 31 de mayo y lo hace con el estreno de una nueva producción –‘Lucia di Lammermoor’ de Donizetti- y con una nueva visión sobre este título emblemático del belcanto: la violencia de género que se ejerce sobre la protagonista de esta obra sobre distintos ámbitos. La soprano Sabina Puértolas y el tenor Ismael Jordi encabezan el reparto de un montaje dirigido por Francisco López y que cuenta con el maestro Carlos Aragón al frente de la Madrid Philharmonic Orchestra.

La presentación de esta nueva producción del coliseo jerezano ante los medios de comunicación estuvo presidida por Antonio Real, delegado de Turismo, Cultura y Fiestas. “Con ‘Lucia di Lammermoor el Teatro Villamarta vuelve a ofrecer un gran espectáculo lírico, tanto desde el punto de vista escénico como musical, y ello es posible gracias al apoyo de instituciones, entidades y empresas colaboradoras”, señaló el delegado municipal. A este respecto, destacó la aportación de La Caixa, puesto que “su ayuda ha sido vital para volver a representar un título operístico”, añadió.

Antonio Real hizo mención a la gran calidad del reparto artístico que agrupa esta nueva producción del coliseo jerezano, encabezado por Sabina Puértolas e Ismael Jordi, “dos jóvenes voces con una gran proyección internacional”. En su opinión, ‘Lucia di Lammermoor’ es “una de las obras de referencia del repertorio operístico y su puesta en escena convierte al Teatro Villamarta en una referencia de la lírica”.

Asimismo, recordó que, con este título de Donizetti, se clausura de “una forma brillante” el ciclo Lírico-musical de la presente temporada, una oferta que comenzó el pasado mes de enero con la ópera ‘Dido y Eneas’ de Puccini en versión de concierto.

Violencia de género desde distintos planos

“En ‘Lucia di Lammermoor’ no estamos sólo ante una mujer que enloquece de amor y muere, sino ante un hecho de actualidad como es la violencia de género”, aseguró Francisco López, director de escena de esta nueva producción. Una violencia de género que, a su juicio, se ejerce “desde muy distintos planos” y no sólo del que proviene de la relación de pareja.

Por tanto, el montaje pone especial énfasis en este nuevo planteamiento, “una reflexión sobre nuestro tiempo y con un discurso de nuestro tiempo”, al tener “la suerte de contar con una gran obra musical y vocal, una obra maestra”. A este respecto, señaló que la violencia de género sobre la protagonista aparece, en primer lugar, desde el ámbito familiar representado por su hermano (Enrico Ashton), que la presiona para que se case con el hombre que no quiere y, de este modo, su familia siga detentando el poder. Esa decisión la lleva a dejar de mantener su compromiso con el hombre que quiere, que pertenece a la facción rival de su familia.

El segundo círculo de presión sobre el personaje de Lucia tiene lugar, según Francisco López, desde la propia sociedad, también beneficiaria de su sacrificio al aceptar un compromiso sin amor. Finalmente, el tercer círculo de presión lo sitúa el director de escena en el ámbito de las ideas y de los sentimientos. Ideas y sentimientos que proceden del ámbito religioso y que “ejercen su presión desde el punto de vista de los argumentos que nos trascienden como individuos”.

A todo ello se suma la renuncia de su amor (Edgardo), “que no apuesta por ella” y sí acepta un enlace acorde con los intereses de su familia y la sociedad de su tiempo.

Esta visión de ‘Lucia di Lammermoor’, haciendo hincapié en cómo la protagonista es una víctima de la violencia de género desde distintos ámbitos, transcurre en el escenario de “una forma muy cinematográfica”. En este sentido, Francisco López indicó que se produce en este montaje “una evolución sobre el escenario”, al dar cabida a “otros planteamientos acordes con nuestro tiempo”.

“Con la obra de Donizetti hemos emprendido una nueva vía”, dijo Jesús Ruiz, diseñador de la escenografía y el vestuario. “Una escenografía fantasmal, acorde con el libreto, donde todo lo vemos a través de los ojos y los pensamientos de Lucia”, añadió. A través de imágenes audiovisuales “aparecen bosques, mansiones derruidas…todo muy continuo”, explicó. “Queremos lograr un ambiente mágico”, matizó y, parafraseando a Shakespeare, dijo que “parece que todo lo que se ve en el escenario está hecho de la materia de la que están hechos los sueños”.

Una orquesta joven y de gran calidad

El maestro Carlos Aragón dirigirá desde el foso a la Madrid Philharmonic Orchestra, una formación musical “joven y de gran calidad”, aseguró. Sobre el título de Donizetti, informó que se trata de la culminación de un estilo como es el belcanto, basado en el predominio de la voz. “Es una ópera fascinante y tiene mucha fuerza. Partimos de una partitura convencional, pero está llena de intensidad. Será un espectáculo brillante y emocionante que a nadie dejará impasible”, precisó Carlos Aragón.

Además de la soprano Sabina Puértolas –en el papel de Lucia Ashton- y el tenor Ismael Jordi (Edgardo), el elenco artístico lo completa José Antonio López (Enrico Ashton), Felipe Bou (Raimondo Bidebent), Manuel de Diego (Arturo Bucklaw), José Manuel Montero (Normanno) y Aurora Amores (Alisa). Asimismo, la nueva producción cuenta con la participación del Coro del Teatro Villamarta.

‘Lucia di Lammermoor’ de Donizetti es un drama trágico con libreto de Salvatore Cammarano, basado en la novela ‘The Bride of Lammermoor’ de Sir Walter Scott. Fue estrenada en el Teatro de San Carlos de Nápoles el 26 de septiembre de 1835.