En Algeciras Galván da un portazo y dará que hablar

Buena tarde de toros no rematada por la presidencia

Vamos a pergeñar una reseña de la bonita tarde vivida en Algeciras, con motivo de su Feria Real, donde Ponce, Talavante y Galván llenaron al público de satisfacción. La ilustraremos con fotografías procedentes del archivo de la empresa Lances De Futuro.

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Plaza de toros de Las Palomas, Algeciras (Cádiz), 24 de junio de 2016. Tercera de la Feria Real. Media plaza. Toros de Núñez de Tarifa, justos de presencia y manejables, y uno de Salvador Domecq, inválido y descastado, destacando el sexto, premiado con la vuelta al ruedo. Enrique Ponce, entera; saludos. Gran estocada; vuelta al ruedo tras petición minoritaria. Alejandro Talavante, entera; saludos tras leve petición. Dos pinchazos y tres descabellos; saludos. David Galván, estocada trasera pero efectiva; dos orejas. Entera; dos orejas y rabo. David Galván salió a hombros por la puerta grande.

Enrique Ponce, de celeste y oro, a su primero lo recibió por verónicas, buenas por la izquierda, y le envío desde el caballo una puya de trámite, suficiente para quitarle las pocas fuerzas; la faena, a un toro flojo que no humillaba y al que había que ponerle todo con paciencia, fue limpia, a media altura y sin mucha emoción aunque por la izquierda subió de interés.

Enrique Ponce
Enrique Ponce

En su segundo, abanto de salida y manso al final, los lances no fueron respondidos;  la puya fue una, la pelea, mala y el quite, por verónicas; tras brindis al público, la muleta fue manejada en pases de uno, más por la derecha, y el bicho acabó tumbándose; ante una fortísima petición quizás hubo cicatería en la presidencia.

Alejandro Talavante, de celeste y oro, en su segundo, noble, se lució por verónicas y chicuelinas vibrantes; en varas hubo una vara; en banderillas el animal se movió; tras brindar al público, comenzó por estatuarios; la faena se basó sobre la izquierda con pases buenos y ligados que conectaron con el tendido, hasta que el toro se apagó, lo que no impidió seguir con un trasteo interesante; la presidencia fue pitada.

Alejandro Talavante
Alejandro Talavante

En su segundo, bonito, jabonero de capa y bueno de comportamiento, la puya fue vista y no vista; la faena, con gusto, fue de menos a más, con pases largos, correspondidos por la nobleza del toro, y  con tandas finales ligadas y templadas; acabó con bernadinas ajustadas.

David Galván, de rosa y oro, a su primero, con presencia, lo recibió con una larga a porta gayola seguida de verónicas, chicuelinas y revolera, señal de que quería darlo todo; el bicho salió del caballo perdiendo las manos; tras brindis al público, la faena fue entregada, con jaleadas tandas en redondo por ambos pitones que el toro tomó a media altura hasta que se paró, momento en que David se metió en su terreno, dejándose acariciar por los pitones; bernadinas para finalizar una actuación seria.

David Galván
David Galván

En su segundo, bueno, el picador anduvo con cuidado; la faena empezó por doblones y luego siguió por ambos pitones, con gusto y temple, con pases relajados y toreros; formó un verdadero lío porque el toro duró y fue a más; la compacta faena caló en el público, puesto boca abajo.

David Galván a hombros
David Galván a hombros