La alcaldesa de Jerez responde así al compromiso contraído después de que la Junta obligara a la asociación a abandonar su antigua sede en calle Corredera

García Pelayo destaca “la importante función social del colectivo, que además debe ser reconocida como un valor añadido de crecimiento y dinamización de la ciudad”

La alcaldesa de Jerez, María José García Pelayo, acompañada de la delegada de Bienestar Social, Igualdad y Salud, Isabel Paredes, ha visitado las nuevas instalaciones de la sede de la Asociación de Mujeres ‘Racimo’, ubicadas desde ahora en Plaza del Carbón. Se trata de la primera visita de alcaldesa y delegada a las nuevas instalaciones, tras la reciente cesión de este local por parte del Ayuntamiento, después de que la Junta de Andalucía notificara al colectivo que debía someterse a las directrices del centro social de mayores, ubicado en el mismo edificio de su sede, en calle Corredera, propiedad de la Junta.

Ante la situación generada tras la notificación, la alcaldesa mantuvo reuniones con las mujeres para conocer la problemática, dando respuesta a la inquietud del colectivo e instando a la Junta de Andalucía, tras aprobación en el Pleno de la Corporación, a permitir que la asociación continuara en su sede. Dada la imposibilidad de consensuar una solución tras la negativa de la Junta, el Ayuntamiento ha aprobado este mes de abril la cesión a Racimo de un local de titularidad municipal.

Cabe recordar que la notificación de la Junta de Andalucía motivó el posicionamiento de la asociación de mujeres, al considerar el tutelaje del Centro de Día de Mayores un perjuicio para sus asociadas y un condicionamiento contrario a los intereses de las mujeres como colectivo. Las mujeres denunciaron públicamente que la exigencia de la Delegación Territorial de Igualdad, Salud y Políticas Sociales en Cádiz, implicaba ceder algunas de sus salas y renunciar al libre acceso al local, lo que consideraron una pérdida de autonomía y una limitación de sus funciones directivas, no pudiendo tampoco, como asociación de mujeres y en base a la normativa vigente para los centros de mayores, estar representadas en la junta directiva del centro y sus órganos de decisión. Esta situación motivó asimismo la intervención en favor de Racimo del Consejo Local de la Mujer.

Racimo4Para María José García Pelayo, “las asociaciones de mujeres cumplen una importante función social en la ciudad, que debe ser reconocida y valorada”, destacando el caso de la Asociación Racimo, integrada por más de 200 asociadas. Con la cesión de este local municipal, García Pelayo responde al compromiso contraído con las mujeres a fin de “garantizar recursos y herramientas que permitan el desarrollo del movimiento asociativo de mujeres, la promoción de su actividad y su autonomía”, pero además, recuerda cómo este centro social ha sido promotor de las relaciones, la convivencia, la realización de actividades sociales, recreativas, culturales, deportivas, educacionales, ocupacionales, reivindicativas, la integración social, la información, el asesoramiento y determinado tipo de asistencia, así como la solidaridad y el ejercicio de la democracia entre sus socios.

A ello cabe sumar una importante labor de activación del centro de la ciudad, que fue expresamente reivindicada por el Gobierno municipal al demandar a la Junta la permanencia del centro social, ya que durante años, miles de personas acudían al centro de la ciudad cada día, contribuyendo a la dinamización del comercio de la zona y dotando de mayor vida al centro. El Centro Social ubicado en la calle Corredera 53 con Plaza de Las Angustias, formaba parte de la red de centros que en sus primeras etapas desarrollaron una labor social asistencial y preventiva, dedicándose a la labor de campañas de vacunación, sensibilizando sobre la prevención de enfermedades, higiene y alimentación saludable, realizando atención domiciliaria y acercándose a las personas más necesitadas.

Con este nuevo local, el Ayuntamiento ratifica su apuesta por “el impulso a políticas sociales que reviertan en el conjunto de la ciudad y en línea con la reactivación de los barrios, en la que resulta vital el tejido social y la participación ciudadana y donde el movimiento de mujeres aporta un valor añadido indiscutible”. Cabe citar que desde su constitución en 1998, y dentro de su trayectoria la asociación Racimo ha destacado por su estrecha colaboración con otras organizaciones como la sede portuense del Cáncer en Valdelagrana, Cruz Roja, Proyecto Hombre, Cáritas San Rafael, Comedor Social de El Salvador, entre otras. Asimismo son activas participantes en las jornadas y encuentros de la Casa de las Mujeres, manteniendo estrecha relación con otras asociaciones y federaciones de mujeres urbana y rural.

Ahora, tras la cesión de una parte del local, antigua sede de Ajemsa, las mujeres han explicado que se encuentran “muy integradas, a gusto y como en su casa”. De su programa de actividades ya han puesto en marcha el bolillo, pintura al óleo, baile de salón, flamenco y castañuelas, y gimnasia de mantenimiento, teniendo previsto sumarse próximamente a las clases de informática. En 2014 se les ha concedido una subvención por importe de 727 euros, tras haber aportado la documentación justificativa pertinente.