Tribuna libre de Antonio Hedrera Lara, miembro de Izquierda Unida Jerez

Como ciudadano quiero unirme al llamamiento que la ciudadanía viene gritando sobre el actual estado de abandono al que está siendo sometiendo ciertos puntos de nuestra ciudad, y que entendemos que desde la política actual de nuestro gobierno tanto local como central apuesta dentro de su campaña.

Estamos convencidos de que es un motivo no solo de desprecio al ciudadano jerezano sino un motivo de marginalidad por el que la política de nuestro actual gobierno tanto local como estatal viene apostando desde su entrada.

Son numerosas las zonas de nuestra ciudad que vienen siendo castigadas por una marginalidad absoluta que no sólo está creando desempleo, deterioro y abandono, sino que está generando una total discriminación que día a día es palpable dentro de dichas zonas.

Zonas como la barriada de la Constitución que viene siendo objeto de abandono donde se pueden visualizar terrenos sin limpiar (vegetación, y que son motivos de focos de alimañas que son vistas en los alrededores de ésta barriada), acerados levantados, animales en libre movimiento, árboles que levantan los acerados por donde pasan todos los días transeúntes, arquetas de telecomunicaciones que no tienen su debida tapadera (lugares que pueden ser motivos de previos accidentes), la poca limpieza viaria de la que es víctima y un largo, largo  etcétera

Barriadas como San Telmo, Agrimensor, Liberación, Puertas del Sur, Hijuela de las Coles, etc.…. que conforman toda una gran extensa “Zona Sur” y que en la actualidad (como ocurriese en el pasado) sigue siendo objeto de abandono, discriminación y abocada hacia una gran marginalidad palpable dentro de nuestra geografía local.

Zonas como, San Juan de Dios, La Granja, Chapín ,Olivar de Rivero, Barbadillo, La Marquesa, La Milagrosa, San José Obrero, Icovesa, La Plata, La Vid, etc, etc;  vienen a sumarse a una larga lista de barriadas que están siendo sometidas a un deterioro, desprecio, así como a una total marginalidad de la que nadie es digno de ser sometido, puesto que, desde la más humilde de las humildades, detrás de estas personas marginadas, existen contribuyentes que ingresan sus impuestos como todo jerezano y que como cualquier jerezano acude lleno de ilusión de fe a las urnas cada cuatro años a contribuir con lo poquito que le dejan hacer. Un llamamiento desde lo más hondo de su ser, y que ,día tras día, año tras año se siente cada vez, más cerca de esa palabra tan temida y odiosa así como indeseable, marginados.

Por todo ello, me gustaría hacer un llamamiento público a la ciudadanía, uniéndome a las voces que cada día suma a más y más gente y que reitera, debido a que buena parte de Jerez se encuentra sumida en una profunda marginalidad por la que desde este gobierno actual no se está pronunciando en lo más mínimo, alimentando con ello el paro y el deterioro tanto cultural como de libertad a ser eso, libres y dignos de vivir.