La ONG de Desarrollo Madre Coraje educa para la paz a través de sus proyectos de educación para el desarrollo.

La ONGD Madre Coraje, desde su Área de Educación para el Desarrollo (EpD), viene desarrollando desde 2012 el programa ‘Espacio EpD’ en el que 15 profesoras y profesores de Infantil, Primaria y Secundaria de Andalucía están experimentando propuestas  para  educar a su alumnado en valores solidarios y de paz mientras van desarrollando las diferentes asignaturas.

Marina, de 4 años, le canta a su madre: Tus manos son palomas de la paz, puedes tener la suerte de encontrar en tus manos palomas de la paz… Cuando su madre le pregunta si sabe qué es la paz, Marina responde: no. Y si hubiera respondido sí, su madre tampoco habría parado ahí, ya que lo que le importa no es que su hija sepa o no qué es la paz, sino que la aplique en su vida, que la viva. En Madre Coraje piensan que la paz no es sólo la ausencia de guerra, sino la predominancia de valores como la justicia social, la libertad o la solidaridad, tanto en el plano personal como en el social, por tanto hay que educar en estos valores, cosa que no se consigue con una acción puntual, sino llevando a cabo proyectos y programas como “Espacio EpD”, en el que profesoras y profesores de Infantil, Primaria y Secundaria de Andalucía educan a su alumnado en valores solidarios y de paz mientras van desarrollando las diferentes asignaturas.

Mª Luisa Muñoz, desde que es tutora de 2º de Primaria del colegio José María Pemán (Jerez), trabaja con una comunidad de aprendizaje, es decir, rompe con la idea de que la maestra es la depositaria del conocimiento, dando protagonismo a su alumnado y a las familias y contando también con otras personas que quieran colaborar. Al entrar en el proyecto de Madre Coraje, ésta le aportó una perspectiva más global: “No vamos a pedirle a un grupo de personas que cambie el mundo, pero sí que cambie algo que pueda abordar: piensa globalmente, actúa localmente. Eso es lo que aportamos al trabajo de Mª Luisa” explica Javier Saborido, técnico de Madre Coraje que participa en esa comunidad de aprendizaje. “Por tanto, en el colegio pensaron que sería una buena idea arreglar el callejón Alcalde Manuel Díez Hidalgo, cuyo estado es lamentable. En eso estamos. Se está volcando todo el centro: están escribiendo cartas al ayuntamiento, están preparando una campaña de sensibilización en el barrio, lo pintarán una vez que lo arreglen, lo re-inaugurarán, están preparando una canción…”. De toda esta experiencia, Javier destaca dos cosas: “Por un lado, las niñas y niños están aprendiendo de verdad, ya que no se trata de una actividad extraescolar, sino que está integrada en el currículum y además es un aprendizaje vivencial: no se trata de memorizar nada, sino de conseguir arreglar el callejón y aprender a cuidarlo. Y por otro lado, se está generando un ambiente escolar tremendamente positivo gracias a las relaciones que se dan entre alumnado, familiares, docentes, y todas las personas que pasan por el centro. Y eso sí que es educar en la paz”.