¿Quién será el pasajero 999.999?

En 1967, en las pocas emisoras controladas por el Régimen que por entonces existían, en los pick up y en los teleclub triunfaba una canción interpretada por ‘Los Stop’ titulada ‘El turista 1.999.999’ con la que muchos movieron el esqueleto y que, además de su intención musical, suponía un espaldarazo a la política de Información y Turismo que comandaba el ministro Manuel Fraga, el gran artífice del aperturismo político y del lanzamiento de España como destino turístico, amén de otros defectos.

Este jueves, el aeropuerto de Jerez de la Frontera recibirá al pasajero 1.000.000 desde el primer vuelo recibido a primeros del presente año. Un dato objetivamente bueno, que supone un incremento del 13,7 por ciento respecto al año pasado y que demuestra que la crisis empieza a ser cosa del pasado, aunque para muchos todavía no hay futuro.

Agasajar al pasajero un millón significa que Jerez ha tenido desde el mes de enero un millón de oportunidades de hacer negocio y ganar dinero. Desde el taxista al camarero, pasando por los hoteles, los restaurantes, las bodegas y el mundo del caballo. Aunque, reconozcamos, que no todos los que toman un vuelo rumbo a Jerez de la Frontera son turistas. Entre ellos, hay muchos jerezanos de pura cepa, o capitalinos de Cádiz o residentes en los pueblos de la provincia que no viajan por placer.

A partir de hoy, alguien que hizo el check-in en algún aeropuerto lejano lucirá el título de pasajero 1.000.000 del año 2017. Una persona que será agasajada a pie de pista y tendrá un minuto de gloria en televisiones y emisoras de radio, amén de las fotografías editadas por los diarios digitales y periódicos en papel. Al tiempo que la clase política y los gestores de AENA hacen declaraciones sobre su muy magnífica gestión turística y, cómo no, aeroportuaria.

Está muy bien que La Parra reciba al turista un millón. Pero, me gustaría saber quién es el viajero 999.999, personaje anónimo que ha hecho tanto por el destino Jerez de la Frontera que el agasajado pasajero 1.000.000 o el 1.000.001. Se trata de personas que se gastarán dinero en el municipio al igual que todos los que venían en el mismo avión o en todos los que han tomado tierra por estos lares desde el 1 de enero.

Confieso que no sé cómo se elige al viajero 1.000.000. No sé si por un sorteo secreto, por ser un cliente vip de una determinada compañía, o por haber bajado más rápido de la cabina. No lo sé. Pero -pPodría suceder que el 999.999 del vuelo de hoy se aflija de la misma forma que hizo en turista 1.999.999 de la canción de ‘Los Stop’, quien “cuando llegó, se lamentó por bajar tan deprisa del avión, con su mini pantalón, se ha perdido la ocasión de tener las atenciones que por suerte le brindaron al turista dos millones”.

En cualquier caso, sean bienvenidos el turista 1.000.000, el 999.999 o los futuros viajeros. Qué pena que no haya más compañías aéreas dispuestas a conectar las principales ciudades europeas con La Parra. Sin duda que a Jerez le iría mucho mejor.